Y aunque no llevo dinero entre mis pechos quiero que sepas que llevo un cuchillo abajo de mi media y el corazón agitado, la respiración apresurada, el pelo suelto y enredado te llevo de mi mano, a donde solos nos encontramos, en las tinieblas de la noche; Y anuncio que sólo con vos me quiero morir, que no hay nada, allá afuera que pueda con nosotros, no menciones palabra de cobardía, no frente a mi pantalones invisibles.
En ciertas oportunidades quisiéramos retroceder el tiempo para enmendar viejos errores qué son los causantes de nuestro dolor, equivocaciones pasadas. Nuestro pasado ya no es significativo, solo tiene vida en nuestra memoria. Nuestro futuro es demasiado Incierto para preocuparnos por él. Solo nos queda el Presente, ese que será pasado cuando el próximo minuto caiga, y será futuro si los segundos nos alcanzan y nos lo permiten.
